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Proyecto Hushé

Al otro lado de los ríos que casi nadie se atreve a cruzar se encuentra el pueblecito de Hushè, una pequeña aldea de 1500 habitantes que vive al margen del mundo tal y como lo conocemos. Situada en un valle de unos 40 kilómetros de largo, con pequeñas poblaciones dispersas protegidas por impresionantes murallas de roca y hielo que se levantan por encima de los 6000 metros, donde la vida no es para nada fácil. La nieve cubre el suelo durante casi 6 meses al año y durante el verano sus habitantes se dedican a recoger la siembra, llevar el ganado a altos pastos y portear en expediciones a las altas montañas de la zona.

Proyecto Hushe_ 1Llevo más de 30 años visitando el Karakorum y desde la primera vez que fui me sorprendió la lealtad, valentía y fortaleza de sus gentes, que siempre han estado junto a nosotros en las más de 30 expediciones que he realizado en la zona. El más fuerte y famoso de todos ellos, Little Karim, un gran amigo desde que nos conocimos en la vertiente sudoeste del K2 fue el que me convenció de comenzar la tarea de la que más orgullosa me siento: un proyecto de Ayuda y Cooperación en su aldea que con el tiempo se ha extendido a otros pueblos de la zona.

Junto con la maravillosa gente de la Fundación Sarabastall, comenzamos un viaje que comenzó en 2001 y continúa hasta nuestros días. Un proyecto global que se sustenta en 4 pilares: agricultura, educación, sanidad y la construcción de un refugio-hotel que permita aumentar la bolsa de becas para educación.

Proyecto Hushe_ 2Durante todos los veranos desde entonces, voluntarios de diversas áreas como la sanidad, educación o ingeniería trabajan durante varias semanas en Hushè para sacar adelante un proyecto del que se ven sus frutos desde hace tiempo. Profesionales sanitarios locales formados en España con un dispensario con todas los medicamentos necesarios para pasar el año, varios profesores que han obtenido sus estudios superiores en la capital de la región y que ahora transmiten sus conocimientos en las escuelas del pueblo, unas tasas de escolarización imposibles de imaginar hace dos décadas o la disminución de las enfermedades, son algunos de los resultados que hemos obtenido durante todo este tiempo.

Fundamental ha sido también el apoyo económico recibido de aportaciones privadas tan importantes como las de la Fundación El Larguero que cada año becan a un gran número de estudiantes o las de otras organizaciones como Montañeros por el Himalaya o la clínica MAZ, además de subvenciones públicas como las de la diputación de Aragón. De todas estas aportaciones calculamos que, al ser una organización con una infraestructura limitada que se basa en el trabajo de nuestros voluntarios, un 98% de los fondos que recaudamos se emplean directamente en el terreno.

Y sin embargo, todo esto es una mínima parte comparado con todo lo que nos han aportado las gentes de Hushè durante todos estos años. Nos sentimos orgullosos y satisfechos de poder aportar nuestro granito de arena en un lugar tan duro como éste. Estamos convencidos de haber puesto en sus manos las herramientas necesarias para que ellos mismos construyan a partir de ahora su futuro.